domingo, 5 de octubre de 2008

Bala de Plata, absurda tentación!

Me dió gusto saber que las líneas tecleadas en la anterior entrega ocasionaron algunas contracciones mentales, eso sintoniza sobremanera con aquello de que el fin supremo del hombre es el reconocimiento, lo dijo, casi susurrando en el ocaso de su vida, Freud. y vaya que tenía razón pues acaso no dejamos huella los que pisamos con fuerza sobre el camino de la existencia?... demasiada filosofía para un inicio que más bien se pintaba con colores de gratitud.



Dicho lo dicho, paso a justificar esta reunión de ideas. Estaba recordando hace algunos días que en una reunión entre amistades, surgió el tema de lo que significa la infidelidad en las parejas, típico caso de entretenimiento colectivo en donde los hombres tienen la autoridad amoral y las mujeres el desconocimiento disfrazado. Como sea! nadie quiere quedarse sin opinar pues hay que defender la herencia de una sociedad machista y reivindicar al sexo no tan débil, en tal sentido pude escuchar, en aquella ocasión, ideas que van desde el permiso ciego de un conspicuo batallante hasta el perdón tan necio de un corazón enamorado.



Pero que hace que pasemos de héroes a villanos, de victimas a victimarios o de la luz a la penumbra? Dificil pregunta que asalta nuestro pensamiento a veces ingenuo y otras veces malebolo e impredecible ante una apetitosa y prohibida manzana.



Si, precisamente hablo de esa situación en la que podemos habernos hallado alguna vez o que se aproxima en nuestras vidas o que, con suerte, nunca tendremos que pasar. Qué hacer? Cómo reaccionar? no tengo la menor idea! sin embargo que pasaría si tuvieras la licencia que caduca en su uso?, que pasaría si pudieras probar con derecho?, que pasaría si pudieras ver que es lo que pasa?.



Apología del cinísmo dirán algunos, pero no, no es así. Esta elocubración parte de la idea de algún viejo sabio Moqueguano, quien decía que guardaba una bala de plata con la que algún día probaría de esa tentación que es el engaño en doble herida. Se refería a una sola oportunidad que le otorga la moral divida de un presunto inocente de corazones engañados.

Y si fuera él o ella? y si todo este tiempo estuviste con la persona equivocada? vaya miedo, vaya espanto que aturdirá a aquellos que no viven sus vidas como si el día acabará con sus vidas al cerrar el sol sus ojos. Lástima por aquellos que viven pensando que hay más luz detrás de la sombra y preocupados "imperciben" los colores del arcoiris que ahora adornan el camino que les ha tocado recorrer.

No hay balas, no hay heridas, sólo un día donde valoremos al detalle lo que bien merecemos!

3 comentarios:

Getty Paco Morales dijo...

Me encantaron los relatos, Alan. El amor nos convierte en niños pequeños que juegan a ser grandes, y tú has retratado la acera, la calle y el jardín de ese recuerdo, envolviendo cuidadosamente en papel, los detalles que son innecesarios a la reconstrucción. Mitad de palabras y mitad de nostalgia.

Me pregunto si tus compañeros de memorias podremos seguir leyéndote... ojalá y el olvido no se entere de nada.

.... jim haller .... dijo...

no debiste desaprobarme en comunicacion
....maldito gordo lindo....

Anónimo dijo...

Probar con derecho ... solo una bala de plata ... y que al final del relato no existe ...

Saludos

JFVM

Cachineros en sus marcas, listos…ya! La revolución de las marcas llegó para reivindicar a una desterrada clase. Hace unos días vi...